Este es el reto de reincorporarte al empleo en una organización


¿Qué hay después de volvernos en extremo cuidadosos con nuestros hábitos de higiene?


Sabemos que hay un antes y un después del 31 de diciembre del 2019, cuando la Comisión Municipal de Salud de Wuhan, China, notificó sobre un conglomerado de casos de neumonía en esa ciudad. Seguro, nunca nos pasó por la cabeza el impacto que esa noticia traería al mundo, a sus instituciones, empresas, gobiernos e individuos.


Este evento ha penetrado en el entorno más íntimo de nuestras vidas, aquel en el que nos sentíamos tan dueños de nuestro destino, de nuestros hábitos, de nuestro libre albedrío.


Tardaremos en reincorporar esos comportamientos a la nueva normalidad, a cambio, aprenderemos a mantener la sana distancia, lavar mejor nuestras manos, desinfectar las compras del súper y estoy seguro que en el proceso, volveremos a brindar un “salud”, a un desconocido cuando estornude en vez de huir.


Aprenderemos, recordaremos y superaremos todo esto.


Adaptarse, es la respuesta

Pero, ¿qué hay después de volvernos en extremo cuidadosos con nuestros hábitos de higiene? Me refiero justo al tema del que muchos ya hablan, el de la reincorporación a la actividad económica. Aunque claro, no como era antes, y menos en un contexto donde muchos perdieron su empleo, su propio negocio y hasta el deseo de emprender…


Muchos sufrieron, sufren y sufrirán los estragos de la pandemia. El adiós obligado a un trabajo alineado a un proyecto personal, el cierre imprevisto de tu negocio; sólo de escribirlo me recorre un escalofrío y trato de ser empático y reflexionar ante los pensamientos de muchos dueños y emprendedores que están o estarán en esta crítica situación.


Cada caso, cada situación es y será diferente para cada uno. Sabemos que no hay fórmulas mágicas para afrontar los retos que vendrán. Aquí sólo te ofrecemos –desde nuestra experiencia– algunos tips generales que con suerte, te ayuden a clarificar tus nuevas metas e integrarte a la nueva normalidad de la que sí, de forma involuntaria, ya todos somos parte y debemos activar.

Manos a la obra

  • Enfócate. Si perdiste tu empleo o peor aún cerraste la cortina de tu negocio y despediste a tu gente, el mundo no ha dejado de rodar. Toma tu conocimiento y experiencia y prepárate para empezar de nuevo. Si eso incluye volver al mundo corporativo, adelante. Ya ganarás más en experiencia para emprender cuando las aguas tomen su cauce.
  • De lo emocional y lo psicológico. Si es tu caso ocúpate; si está en tus posibilidades hazlo con un profesional. Enfrentar los miedos a preguntas de las que posiblemente no encontrarás respuesta como: ¿podré con un nuevo finnciamiento? ¿Será bueno apostarle otra vez a esa idea? Quizá la cruda realidad te haga posponer tu fase emprendedora y debas voltear a la vida de empleado. Recuerda, se trata de supervivencia y habrá que ejercitar, ordenar tus emociones, tus pensamientos, tus reacciones y tus sentimientos.
  • De las aptitudes y habilidades. Las tienes en tu “bolsillo de la vida”, todo lo que has recorrido hasta aquí se ve reflejado en tu experiencia y en tus logros. Es tiempo de identificarlas y priorizarlas. Sabes bien en qué eres el mejor; resúmelo en tu currículum, en un “speech” incluso mental.
  • Demuestra tu valor agregado. Prepárate para la entrevista, tus aptitudes y tus habilidades todas concentradas en los logros y metas obtenidas a lo largo de tu experiencia. ¿Qué es eso por lo que te diferencias de los demás? Por muy gris que parezca el panorama, el mundo laboral siempre está ávido de talentos y este puede ser tu momento si te sintonizas desde ya con la nueva normalidad.
  • De los contactos y los conocidos. Echa mano de las redes sociales, por ejemplo LinkedIn es indispensable y eficaz para tu reincorporación a la vida laboral. No lo pienses mucho; tu información para que otros te vean nunca será perfecta, repasala y modíficala cuantas veces sea necesario.
  • Comparte tu Know How. No temas al que dirán, busca asociación con proveedores, clientes; acércate con ex jefes, ex colaboradores, amigos y todas aquellas organizaciones o personas con propósitos o ideas alineadas a las tuyas. Comparte el saber – hacer asociado a tu persona y negocio, comparte sin miedo y las personas te buscarán.
  • Sigue preparándote. Este proceso de reincorporación al mercado laboral es un gran reto de resiliencia, como emprendedor o empresario capaz de adaptarte positivamente a las situaciones adversas. Te forma.


Me viene a la cabeza lo escrito por Charles Darwin: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio. En la lucha por la supervivencia, los más aptos ganan a expensas de sus rivales porque consiguen adaptarse mejor a su entorno.”



Fuente: Entrepreneur

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