Karate Kid de home office: dominá el ukemi, el arte de caer y triunfar


Ukemi es un concepto y táctica de las artes marciales que enseña a caer con el menor impacto y levantarse con la mayor fortaleza. Es un recurso de coaching personal fácil de entrenar para el home office en cuarentena dura.


¿No sabes lo que es ukemi? Se trata de un término utilizado en las artes marciales que hace referencia a las diferentes maneras de caer con el menor riesgo posible. Ukemi proviene de la unión de ukeru (recibir) y mi (cuerpo). Lo interesante es que más allá de su uso en esas disciplinas deportivas, el ukemi también se puede aplicar a la vida profesional como un principio para levantarse triunfal en los momentos de mayor adversidad.


¿Cómo aprender a caer? Las caídas, tanto en la vida laboral como personal, son inevitables. Pero si se desarrolla un espíritu estoico, fuerte, decidido e íntegro, se puede salir mejor parado y con el menor impacto. Ukemi es uno de los pilares del aprendizaje del judo. Los expertos indican que saber caer correctamente es importante para poder recibir el impacto sin dolor.


Para ello, es necesario prepararse e incluso anticipar el impacto de las caídas a partir de un trabajo interno de fortalecimiento de la autoconfianza, la autodisciplina y el autoconocimiento como base principal.

  • La autoconfianza es la habilidad de saber que cada experiencia que atravesamos es por algo, tiene un fin y sentido en nuestro camino de desarrollo.
  • La autodisciplina se enfoca en la constancia en el propósito: el continuar, practicar, caerse y levantarse, forman parte de la maestría a la que se arribará a partir de la recurrencia de la experiencia, que se irá dominando en base a la experiencia práctica.
  • El autoconocimiento presenta los aprendizajes disponibles para que, independientemente de los obstáculos, podamos ver la oportunidad y la posibilidad como pasaporte al desarrollo y avance.


Las personas que han experimentado grandes fracasos, duelos y pérdidas lo saben: el pozo es tan profundo en esos momentos, que, ante una eventual situación que pueda ser parecida, se observará una notable mejora en la actitud y la forma en que se transitará ese momento, porque ya se vivió la experiencia previa.


Quizás no se puede evitar la contundencia del hecho, aunque sí la manera de actuar y de accionar, en vez de reaccionar, lo que colocaría en una posición rígida y tensa que, por ende, provoca más dolor y sufrimiento.


Desde el concepto de ukemi, el progreso y la maestría que se va obteniendo al practicar y experimentar distinto tipo de caídas libera de rigidez, y por consecuencia, facilita mayor soltura, flexibilidad, rapidez y continuidad para ponerse de pie nuevamente.


Los componentes descriptos se combinan con los de intención y atención en el proceso de las caídas. Esto implica tomar la posición del observador de las circunstancias y asumir los traspiés como un reto a superar en vez de abandonarse a la queja y la conmiseración.

  • La soltura podemos asociarla con tu ser natural y espontáneo, sin poses, máscaras ni esfuerzo adicional por querer aparentar. La identidad y la autenticidad son claves: una vez que te conocés a vos mismo, ya sabés quién sos, qué querés, adónde te dirigís y de qué forma podés lograrlo.
  • La flexibilidad es un componente esencial de desarrollo humano, y se basa en gran parte en el coeficiente de adaptabilidad, la posibilidad de sobrellevar distintas situaciones sin necesariamente colocar la misma intensidad de emociones no contributivas en ese proceso. De esta forma, aprenderás a moverte entre los obstáculos como desafíos a superar en vez de denominar a todos como problema.
  • La rapidez es la velocidad de reflejos para saber caer con el menor impacto posible, y es el resultado de saber calcular los riesgos. Podemos asimilarla no sólo con velocidad -que podría precipitar a acontecimientos no deseados- sino con lucidez, que es la capacidad de ver la secuencia completa antes de que suceda.
  • La continuidad es la fluidez con la que ejecutás los movimientos antes, durante y después de la caída, para reintegrarte física, emocional y mentalmente de la mejor forma posible. Es la fuerza dinámica que te ayuda a levantarte y seguir adelante.


Cuatro clases de caídas ukemi y cómo usarlas en el home office


1) USHIROUKEMI (Hacia atrás) Como principio de la vida, siempre pensamos que cuando tenemos un fracaso hemos retrocedido. Quizás puedas aprender que esa vuelta atrás puede ser sólo para tomar impulso, recalcular y volver con más fuerza.


2) YOKOUKEMI (De costado) En el comportamiento social lo vemos como un signo de desprotección pero, a veces, quedarnos en pausa durante un momento (como si fuera en posición fetal) nos recupera, nos reintegra física y emocionalmente. Y la aparente fragilidad se convierte en fortaleza cuando nos vamos abriendo nuevamente a la experiencia.


3) MAEUKEMI (De frente) Usualmente pensamos que chocaremos de frente y nos romperemos la cabeza. Se puede pensar esta forma de caída reflexionando sobre todos los golpes que nos autoinfligimos diariamente: las puertas y techos de cristal que nos ponemos inconscientemente. La oportunidad aquí es frenar a tiempo, permanecer alertas con nuestra mente subconsciente (intuición, emoción, sentimientos) y consciente (actos, pensamientos, reflejos).


4) MAEMAWARE-UKEMI (Rodando hacia adelante) Una muy buena técnica de las artes marciales es saber por dónde desplazarse para sobrellevar los acontecimientos inesperados, desarrollar la habilidad para moverse en terrenos complejos sin consecuencias negativas. Rodar hacia hacia adelante implica ir haciéndose más fuerte, como una bola de nieve que, tras estar estancada, se precipita y se va haciendo más grande. Esto tiene un sentido positivo: enriquecerse de experiencias, incorporar lo nuevo y evitar resistirse a los cambios.



Fuente: El Cronista

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